domingo, 20 de diciembre de 2009

Caperucita Roja contada según los canones como Diós manda.

Erase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era. Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque.

Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana.

De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
-Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.
-No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.

Respondió Caperucita:
-Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, SÍ me perdonas, debo continuar mi camino.

Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho. Caperucita Roja entró en la cabana y dijo: -Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.

-Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.
-¡Oh! -repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
-Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.
-Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está, y a su modo indudablemente atractiva.
-Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.
-Y... ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes! Respondió el lobo:
-Soy feliz de ser quien soy y lo que soy -y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.
Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.
Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnico en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabana, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.
-¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita.
El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.
-¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo! -prosiguió Caperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?
Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Red ENTRECULTURAS para la educación intercultural

REDEC El nuevo portal educativo de Entreculturas, donde descubrimos que somos muchos los educadores, jóvenes, familias e instituciones que trabajamos por transformar la realidad a través de la educación.

www.redentreculturas.org nos ayuda a fortalecer los lazos entre personas de distintas comunidades educativas a través de las redes sociales virtuales y nos permite comunicarnos, compartir experiencias, ideas, apoyo, etc.

REDEC ofrece un portal específico para los diferentes miembros de la comunidad educativa:

Portal Red de Jóvenes Solidarios

Es un portal donde tienen el protagonismo los y las jóvenes de 12 a 18 años que participan en la Red Solidaria de Jóvenes (RSJ) de Entreculturas.

Portal Educadores y educadoras

Es un portal para docentes, de la RSJ o de la comunidad educativa de Entreculturas en general.

Los usuarios pueden tener blogs personales, organizados por temáticas.

Los usuarios van a tener a su disposición todos los recursos de Enteculturas, organizados a través del buscador.

Los usuarios van a tener una entrada fácil para acceder a recursos virtuales de Entreculturas.

Portal Familias

Es un portal pensado para las familias solidarias a quienes ofrece:

- Actividades/recursos.

- Una agenda de propuestas.

- Unos canales/foros de consulta.

- Noticias de interés.

Portal Centros

Es un portal pensado para los centros educativos con los que colabora Entreculturas y en el que encontrarán:

- Un directorio de centros.

- Material específico para centros (autorizaciones, compromiso del centro...)

- Canales/foros de consulta.

- Noticias de interés para centros.

Portal Miniverso

Es un portal que quiere conectar con el mundo de los niños y niñas (etapas de Infantil y Primaria).

Los protagonistas son los niños y las niñas que acceden a Miniverso, para participar en Ciudad-Planeta y otros contenidos de campañas anteriores.

Encontrarán vídeos, cuentos, un blog y otros recursos educativos para aprender jugando.

Redec formación

Redec formación es una plataforma de educación a distancia de Educación para el Desarrollo.

REDEC es una comunidad de personas comprometidas con una educación transformadora, con quienes compartir inquietudes, experiencias y saberes, que se reconocen agentes de cambio y participan activamente, como miembros de la comunidad educativa y ciudadanos activos.

REDEC es una concepción y una manera de hacer educación para el desarrollo estableciendo redes de ciudadanía en el contexto educativo, tanto en España como con el Sur, como forma de ir articulando una ciudadanía comprometida con una educación transformadora entendida como un proceso participativo que nos lleva a sentirnos parte de una comunidad global.

martes, 15 de diciembre de 2009

Empezamos...





El Seminario El centro escolar y su entorno en un mundo global empieza a andar un nuevo curso. Esta es la cuarta edición, pero se trata de renovarse, incorporar nuevas ideas, ampliar horizontes.

Vamos a ir poniendo en este blog los temas que nos apasionan y queremos compartir. Así vamos construyendo una red de innovación educativa y acción social.


Ángel, Marisa y Ana